HIPOTÉTICA GUERRA ENTRE LOS AZTECAS Y LOS INCAS. PERCY ZAPATA MENDO.


HIPOTÉTICA GUERRA ENTRE LOS AZTECAS Y LOS INCAS
13 de enero del 2013

Se me formuló esta cuestión hará unos tres días a raíz de mis anteriores publicaciones históricas, no me quise aventurar a responder de manera apresurada, puesto que mis conocimientos sobre los pueblos pre-hispánicos mesoamericanos son superficiales, por lo que mencionaré los aspectos de los que estoy plenamente seguro y respaldado por la objetividad histórica. Si la pregunta le hubiera sido formulada a un mejicano, la contestación obvia ante un más que improbable conflicto azteca-inca, sería que el triunfo estaría por parte de los primeros…y viceversa.

Abordar este tema es un tanto complejo, que entraña tratar varios aspectos, como el estilo de guerra, grado de desarrollo de las civilizaciones, organización, situación en la que se encontraban cada uno de estos pueblos en su momento, etc.

Les pido por favor, que aquellos comentaristas que hagan una observación por el desenlace bélico hipotético entre estas dos culturas, lo hagan en su página, para evitar una secuela de argumentos y contra-respuestas un tanto enojosas.

¿EXISTÍA UN IMPERIO AZTECA? ¿FUE EL MÁS EXTENSO DE AMÉRICA?

En primer lugar los aztecas no fueron un imperio, sino una confederación de tres ciudades estado: Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan; y aunque el Tlatoani o rey de Tenochtitlan tenía cierta primacía, no podía declarar ni la guerra ni la paz sin la aquiescencia de los dos soberanos restantes.

Los aztecas, a pesar de la fama de ser unos temidos guerreros, tenían varios enemigos que se resistían a ser conquistados por ellos. Y como muestra en el mapa hay varios reinos libres que no pudieron ser conquistados a pesar de las campañas que emprendieron por someterlos. Los aztecas conquistaban pueblos para someterlos, para sangrarlos en sus sacrificios (guerra ritual) o para que contribuyan con impuestos en especies.

Los Incas no conquistaban pueblos sino territorios con exacto estudio socioeconómico. Por ello, en solo un siglo dejaron huellas en todos los territorios que conquistaron sin aplastar ni costumbres ni religiones sometidas. Su red de caminos supera a las famosas vías romanas en extensión y solidez. Eran las mejores vías de comunicación del mundo preindustrial. Ese era el carácter del dominio Inca: posesión, organización y administración. Al azteca solo le interesaba el corazón del vencido para arrancárselo en honor a Huitzilopochtli, su dios tribal. (Lean a Paul Sestean. "Arte del México antiguo"). Los incas jamás hubieran permitido tener un reino libre adentro de su territorio como los aztecas. Los incas eran más persistentes en conseguir sus propósitos, aunque esto les tardara mucho tiempo en concretarlo. Además, tecnológicamente, los incas utilizaban los metales en sus armas, en cambio los aztecas usaban la obsidiana que es una piedra volcánica.

Otro punto importante a rescatar, es que los aztecas no tenían ejército, sino "guerreros". Quizá alguien pueda presumir que individualmente pudieran superar a un soldado Inca como un guerrero germano superaba a un legionario romano. Pero en conjunto una legión romana en campo abierto o en territorio favorable era irresistible al igual que un ejército inca subdividido en escuadrones y dividido por secciones perfectamente sincronizadas como lo sufrieron los españoles en Ollantaytampu, batalla ganada por los Incas a los españoles y sus aliados era en su medio casi invencible.

Y respecto a las dimensiones del imperio, el territorio que los incas era el más vasto: se extendía desde Colombia al norte, hasta chile por el sur. El azteca en territorio solo es comparable con el imperio Huari siglos antes.

¿LAS PIRÁMIDES SON INDICIO DE UNA GRAN CIVILIZACIÓN?

En el Perú las pirámides desaparecieron alrededor del siglo V d.c. a favor de las ciudades, verdaderos conglomerados urbanos. Es decir las teocracias fueron reemplazadas por estados fundados políticamente en la  organización y distribución, y no en la posesión de almas por medio de la creencia.

Por ello las más grandes obras en los Incas no son templos fabulosos ni palacios, sino caminos, canales, andenes, ciudades y fortalezas. Al igual que los romanos fueron prácticos, enérgicos y pragmáticos.

Si alguna civilización americana se puede comparar con la de Mesopotamia y la de Egipto esa es la peruana. Se desarrollaron al mismo tiempo (3500 a.c.) y la civilización más antigua de América está en Caral-Supe (3000 a.c.)… Y PENSAR QUE CREIAN QUE LA CULTURA PERUANA ERA PRODUCTO DE LA MEJICANA POR EL PARECIDO DE LAS PIRAMIDES. ¿Que dirán ahora que saben científicamente que las pirámides peruanas son 2000 años más antiguas?

Cito algunos aspectos innegables en los círculos científicos a nivel mundial:

1.- La civilización peruana es una de las más antiguas del mundo junto con la de Egipto y Mesopotamia.

2.- La supuesta primacía de la cultura Maya o Azteca, en el mundo precolombino es un mito. Fueron tan capaces en su calendario, numeración vigesimal con conocimiento del cero y escritura jeroglífica como incapaces en casi todo lo demás. Eran un pueblo de la edad de piedra con carencias en tecnología y agricultura que los llevo, entre otras cosas, al desastre.

3.- Las civilizaciones Moche, Nazca, Huari y Sican tan poco publicitadas eran de las más asombrosas del mundo, sus logros y dominios en cerámica, orfebrería y textileria además de la arquitectura, no tienen que envidiarle a ninguna de las mundialmente estudiadas, como la Mesopotámica o Egipcia.

4.- Los Incas fueron el único pueblo en América que puede ser considerado IMPERIO con todas sus letras, con un territorio organizado en cuatro partes, regulado al detalle, con vías de comunicación incomparables y una administración que los propios españoles reconocen que les hubiera convenido más conservar.

ARMAMENTO INCAICO

He leído con cierta conmiseración algunas opiniones sobre que los incas sólo eran portadores de porras o lanzas como armas de guerra. Craso error, permítanme especificar el arsenal del que disponían los tahuantinsuyanos.

I.- ARMAS OFENSIVAS:

1.- HACHAS:
- Ayri: Hacha fina para cortar.
- Kunkakuchuna: Hacha de armas parecida a una partesana europea .
- Chictana: Hacha y hachuelo de piedra o cobre.

2.- LANZAS:
- Chaska chuki: [/u] Lanza con borlas.
- Antañauchi o Huchuy chuki: Lanza corta a manera de venablo.
- Yagua o Llacka chuki: Lanza emplumada.
- Chuki: Deciase de las lanzas de tamaño mediano.
- Huantuchac chuki: Lanzas largas a modo de picas.
- Turpuna: Lanza con forma de alabarda.

3.- MAZAS O PORRAS:
- Winu o Huino: "Espada" hecha de madera.
- Huatacna o Huinomaqana: Porra en forma de bate de beisbol.
- Chumpi: Cachiporra con punta estrellada.
- Huaman champi: Cachiporra mediana.
- Qachua: Porra para desterronar.
- Huicapa: Macana arrojadiza.
- Tuccina: "Espada" de cobre templado.
- Callhua: Chafalote de madera o cobre.

4.- HONDAS:
- Huaraca: Honda hecha de materiales animales o vegetales. Existían las llamadas HONDAS INCENDIARIAS.

5.- BOLEADORAS:

- Ayllu o Liwi: Boleadora de tres bolas.
- Apaycha o Wichi wichi: Boleadora de una sola bola. También existían las de dos bolas.

6.- ARCO Y FLECHA:
- Huachina y Wachi: El arco y la flecha respectivamente.

7.- ESTOLICA (conocido por los aztecas como atlatl):
- Cumana o Huchu y Chuqui: El propulsor y el dardo respectivamente.

8.- ARMAS BLANCAS DE TAMAÑO LIGERO:
- Lluki: Daga.
- Tumi: Cuchillo de cobre.
- Tuksina, Toqsina, Arpuna o Takayhuna: Daga en forma de punzón.
- Chingana: Puñalón de dos filos.

9.- GARFIOS:
- Chihui chihui: Garfios amarrados a sogas útiles para escalar muros y paredes.

10.- GALGAS:
- Cumpas o Kumpas: Piedras que se hacían rodar cuesta abajo para atacar a los enemigos.

11.- BALA DE PIEDRA:
- Pururauca: Piedras usadas para defender fortalezas.

12.- CERBATANA:
- Pucuna: usada para disparar pequeños dardos.

ARMAS Y GUERREROS INCAS.

II.- ARMAS DEFENSIVAS:

1.- CASCOS:
- Killay chuku: Casco de metal.
- Pasanu chuku: "Armadura" de cabeza con adornos.
- Qara chuku: Casco de cuero.
- Umachuku: Casco de madera dura o de tablillas.
- Pasano chuku: Casco de otros materiales.

2.- ESCUDOS:
- Marka qerar: Escudo grande.
- Pullcanka o Wallqanqa: Escudo pequeño con una manta adherida.
- Huallcana: Escudo comun. Existían también los llamados escudos colectivos o paveses.

3.- CORAZAS O PETOS:
- Pura pura: Disco de metal o madera que protegía el pecho y la espalda.
- Takasqa killay unku: Cota rara que protegía el pecho, hecha de metal delgado.

4.- ESCAPULIES O MANTAS PROTECTORAS:
- Aucana cuchua: Ropa de algodón.
- Llapsa llapsa: Manta de algodón delgado.


III.- DEFENSAS COLECTIVAS:

- Aucaypi quencha: Trincheras.
- Curcuquencha o Curcuta carpuycusca: Talanqueras o vallas con estacas de madera.
- Pucaras: Fortalezas.

FORTALEZAS INCAS

Las armas como porras, macanas y hachas eran comunes, aunque las mejor hechas pertenecían a la elite de nobles, y si pesaban pero el guerrero inca se acostumbraba a ellas como lo hacían los germanos con sus pesadas hachas y espadas de hierro, que lo eran mucho más. Los españoles que las vieron usar hablaban de los "prodigios" que algunos guerreros hacían con ellas causando grave merma en muchas corazas españolas de hierro.

El conquistador Pedro Pizarro, refiere que Manco Inca, el gran héroe, montó a caballo y calzó una coraza de caballero arrebatado a soldados españoles derrotados en la batalla de Ollantaytambo. Teniendo en cuenta el corto lapso de aprendizaje ya que hacía solo unos meses que los españoles habían arribado es una buena muestra del genio militar incaico, lo que les llevo ganar esa batalla. Que perdieron al final la guerra era algo predecible por el auxilio de sus aliados indígenas, pero dejaron un testimonio de valor y pericia guerrera inmortal.

¿LOS INCAS FUERON DERROTADOS POR LOS ESPAÑOLES POR CARECER DE INGENIO MILITAR O PREPARACIÓN?

Algunos foristas mejicanos tratan de enrostrar sarcásticamente que “sólo 100 españoles desarrapados pudieron derrotar a más de 200 mil soldados incas, y eso es porque no tenían el valor de los guerreros aztecas”. Quiero corregir este comentario erróneo e insultante, pues la conquista del imperio Inca no fue realizada por parte de los españoles solamente, sino entre los indios aliados de los españoles - entre los que se pueden contar con los Curacas Cañaris (de los territorios del sur del actual Ecuador), Chachapoyas (de la sierra nororiental peruana) y de la Confederación Huanca (sierra central peruana) -, contra el ejército leal al emperador del Cuzco - entre los que se encontraban los señoríos Chimú, Chincha, ambos, de la costa norte, centro y sur del Perú - .

La Batalla de Ollantaytambo es un claro ejemplo de la estrategia Inca: El ataque fue dirigido por Hernando Pizarro, el comandante español con más alto rango en el Cusco, con un ejército de 100 españoles (30 de infantería, 70 de caballería) y un inmenso contingente de aliados indígenas estimado en 30.000. Su distintivo principal en contraste con el ejército inca era la caballería, pues los caballos otorgaban una considerable ventaja en poder de ataque, maniobrabilidad, velocidad y pervivencia superior al de los guerreros incas. Todos los españoles usaban algún tipo de armadura, las más comúnmente usadas eran las cotas de malla de hierro y las telas protectoras que eran más ligeras y ordinarias que la indumentaria completa; estas eran complementadas por cascos de acero y pequeños escudos de hierro o madera. La principal arma ofensiva española era la espada de acero, la cual los jinetes suplementaban con la lanza; ambas armas podían fácilmente introducirse en las vestimentas protectoras usadas por los soldados incas. Los aliados indígenas fueron de mucha importancia a los españoles pues suministraban miles de guerreros así como personal de apoyo y provisiones.

Contra los españoles, Manco Inca tenía más de 30.000 soldados reunidos en Ollantaytambo, entre ellos había una gran cantidad de reclutas provenientes de tribus de la selva amazónica. El ejército de Manco Inca era una milicia compuesta en su mayoría de agricultores conscriptos con sólo una rudimentaria capacitación militar. Esta era la práctica habitual en el Imperio Inca, donde el servicio militar formaba parte del deber de todos los hombres casados entre la edad de 25 y 50 años. En combate, estos soldados eran organizados por grupo étnico y conducidos a la batalla por sus propios líderes étnicos, llamados curacas.

Al llegar a la fortaleza, Hernando Pizarro decide mandar una expedición de flanqueo al mando de un capitán. Luego, momentos después, se dirige al pie de la misma, con intención de capturar al monarca inca topándose con una situación completamente inesperada

"...Llegado pues Hernando al amanecer sobre Tambo halló las cosas muy diferentes de lo que esperaba porque había puestas muchas centinelas en el campo y por los muros, y muchos cuerpos de guardia tocando al arma con gran gritería como los indios suelen... era cosa notable ver salir algunos ferozmente con espadas castellanas, rodelas y morriones, y tal indio hubo que armado de esta manera se atrevió a embestir con un caballo... aparecía el Inca a caballo entre su gente con su lanza en la mano, teniendo al ejercito recogido y arrimado al lugar que estaba muy bien fortificado de muralla y de un río, con buenas trincheras y fuertes terraplenes, a trechos y en buen orden." Crónicas de Antonio de Herrera. Historia general de los hechos de los castellanos en las Islas y Tierra Firme del mar Océano. Madrid (1601 – 1615).

Oportunamente informado Manco Inca descubrió el plan de Hernando y mandó que se sacara al río de su lecho, con fin de inundar la tierra de tal forma que los españoles no pudieran usar bien su caballería. Se desata el combate con una carga frontal hacia los andenes del lugar, siendo repelido por una enorme cantidad de cusqueños.

La batalla se tornaba más sangrienta y la lucha era heroica en ambos bandos. Si bien es cierto los españoles podían resistir mejor los ataques de los rivales, los aliados indígenas se hallaban en igualdad de armamento con los soldados cusqueños por lo que la cantidad de bajas entre ellos era enorme, además las armas y caballos capturados a los españoles muertos en los enfrentamientos anteriores eran ahora hábilmente utilizados por los guerreros incas

Mientras más dura se tornaba la lucha, Hernando Pizarro recibió noticias de que la tropa que había enviado para flanqueo resultó vencida por los soldados incas. Para empeorar la situación, un grupo de soldados había pasado inadvertido y los atacó desde un flanco. Hernando había ido a atrapar al inca en su propia base, pero ahora los papeles habían cambiado. Era Manco el que quería capturar vivo al capitán español. La victoria cuzqueña empezaba a tomar forma y el comando español dispuso una retirada pronta antes del anochecer.

El plan de Hernando era sacar a su ejército en orden, pero las medidas tomadas por el comando cuzqueño hicieron que los españoles cayeran en la desesperación, por lo que la retirada se transformó en fuga, los españoles huyeron precipitadamente del campo de batalla, olvidando a sus aliados indígenas en el camino, quienes fueron siendo eliminados por los soldados cuzqueños que los perseguían.

La persecución fue feroz, otro pariente del conquistador Francisco Pizarro, su primo Pedro Pizarro al perder su montura estuvo a punto de ser victimado por los guerreros incas...

"...acudieron tantos indios sobre Pizarro y su caballo que se le soltó, y a él le cercaron defendiéndose valerosamente con su espada y su adarga, acudieron a socorrerle dos de a caballo, que tomándole en medio aunque trabajosamente le sacaron de la furia y porque para salir de entre ellos era necesario correr, hallándose Pedro Pizarro muy cansado se ahogaba y rogó a los compañeros que le aguardasen porque más quería morir peleando que huyendo ahogado...". Crónicas de Antonio de Herrera. Historia general de los hechos de los castellanos en las Islas y Tierra Firme del mar Océano. Madrid (1601 – 1615).

La victoria había sido tan contundente que, al día siguiente, un grupo de cuzqueños que había ido a perseguir a los rivales que huían, encontraron el campamento español completamente abandonado. Dice la crónica de Titu Cusi Yupanqui que los cuzqueños rieron ruidosamente porque pensaban que los españoles habían huido de miedo.


FINALMENTE

Se menciona mucho en los foros que se han creado sobre este tema en discusión, que los incas hubieran declinado de pelear contra los guerreros aztecas, dado que según afirman, estos últimos eran unos guerreros sumamente temidos, además, la selva mesoamericana, dura y agreste hubiera sido un obstáculo natural al cual el ejército incaico no estaba acostumbrado…nuevamente estas son unas aseveraciones garrafales:

Los incas estaban acostumbrados a pelear en los más diversos escalafones climáticos: desde los territorios sumamente áridos como el de Tarapacá o Atacama (con cambios bruscos de temperatura, que pueden oscilar entre los 30 grados centígrados durante el día, a 30 grados centígrados bajo cero por la noche); pelear desde el nivel del mar, hasta los más de 4000 metros de altura en que se encontraban gran parte de las ciudades pre-colombinas; la espesura de lo selva tampoco les arredró, y la prueba es la campaña emprendida contra los Chachapoyas, soldados legendarios por su ferocidad tan igual como los mejores guerreros centroamericanos, sus ciudades, fortalezas y torreones de piedra estaban ubicados en lo alto de riscos y al borde de profundos acantilados, se les llegó a conocer como los “Habitantes de las nubes”, pues sus ciudades se ocultaban por este vapor de agua típico en las alturas superiores a los 4000 metros, conquistarlos se requirió de mucha astucia aparte de la fuerza bruta. Así que los argumentos en el que minimizan a los soldados imperiales tahuantinsuyanos, quedan completamente desvirtuados, cien años de luchas permanentes, les dieron una capacidad fenomenal de conocimientos bélicos a los generales incas.

Asimismo, el desarrollo de los pueblos está en función a su metalurgia, por lo que por ese criterio también en lo militar la cosa está más que clara, pero se debe tener en cuenta el terreno de batalla – como los americanos no la tuvieron fácil en Vietnam -.

Los incas eran unos excelentes estrategas militares para derrotar no solo a los huancas (que se sublevaban constantemente), chancas, sino sobre todo a los chimús que fue su última gran conquista previa a la invasión española. Los chimúes conocían la metalurgia (al parecer influenciados por Naylamp) al igual que los incas... no fue impedimento para ceder a la expansión militar incaica debido a la estrategia.

Teniendo en cuenta que tanto México como Perú tienen tantas cosas en común, hubiese sido un choque cultural muy interesante ya que si no llegaban los españoles... a la corta o a la larga se hubiesen encontrado y según la expansión territorial el campo de batalla hubiese sido en Colombia o por Panamá.

Más o menos terreno neutral teniendo en cuenta que es selva alta y no amazónica, la organización militar tanto como logística, alimentación, comunicaciones y guerreros de reserva hubiese sido un punto importante.

Ø Logística; a través del imperio se tenía los caminos inca por el cual se transportaba a través de llamas, no lo sé cuál sería su comparación con los aztecas.
Ø Alimentación; Según las crónicas el imperio contaba con sobreproducción de alimentos el cual guardaba en Tambos, que servía para las tropas del ejército.
Ø Comunicaciones; los incas tenían un sistema de comunicación mediante chasquis que eran corredores, que llevaban mensajes similar a una carrera de postas por los caminos incas.
Ø Guerreros de reserva; teniendo en cuenta su gran territorio, así también era en población, por lo que ahí hay una ventaja. Mientras que los incas tenían un ejército en pie de guerra estimado en unos 200 mil hombres, y con una reserva estimada en tres veces esa cifras en lo mínimo de los casos, los aztecas difícilmente habrían podido convocar siquiera 50 mil soldados…es que no los tenían, ellos eran guerreros, a la usanza de los samuráis, guerreros que se esforzaban en combates individuales y de índole religiosa, su objetivo era a lo mucho herir al contrincante para luego sacrificarlo a sus dioses. Los incas, su objetivo era expandir el imperio, no les era rentable tomar prisioneros, debían dejar el ejemplo a los demás señoríos que de nada les valía resistírseles…o se sometían por las buenas – en cuyo caso, les ensalzaban por su lealtad y pasaban a formar parte de los curacazgos “engreídos” por su lealtad, como los señoríos de Chincha-, o por las malas, - en cuyo caso, o exterminaban a la población, o los desterraban a otros territorios bajo la atenta vigilancia de súbditos leales - . Un caso especial sucedió con el señorío de Chimú, éste le hizo una tenaz resistencia por varios meses, hasta que finalmente, fue sometido debido a que le cortaron el aprovisionamiento de agua la ciudad; el señor Chimú y su pueblo, lejos de ser exilados, fueron perdonados por resistirse debido a la bravura y heroicidad con que defendieron sus creencias y territorios. El Inca les favoreció haciendo que el señor Chimú formase parte de corte imperial y esté en todo momento como distinción, junto a sus andas, al lado del señor de Chincha.


INCA EMPERADOR Y PRINCIPE HEREDERO.

OTROS DATOS SOBRE EL PERÚ PRE-HISPÁNICO

Ø La primera ciudad de América se dio en el Perú (Caral 3000 – 3500 a.c.)

Ø La primera pirámide del mundo (Bandurria 3200 a.c.) es peruana

Ø La metalurgia y los primeros cultivos se dieron en el Perú (6000 a.c.)

Ø El arte textil, cerámica y orfebrería tienen su máxima expresión hasta en el mundo en el Perú (Paracas, Nazca, Moche, Huari, Chimú, Sican)

Ø La tumba más rica hallada en América es peruana y rivaliza con la de Tutankamon (señor de Sipan)

Ø El imperio incaico es considerado la sociedad más perfectamente organizada del planeta y son muchos los especialistas como Luis Baudin que reclaman un lugar para ellos en la historia de la economía.

Comentarios

  1. Muy interesante tu post, pero se te ve muy parcializado por los incas. Para ser totalmente objetivo debiste hablar de las armas Aztecas y sobre su ejercito, sus guerreros elite los campeones jaguar y aguila. En lo cultural los Mayas me parecen más adelantados. Los Incas tienen otra ventaja al disponer del unico animal de carga que existe en america que es la llama. Me parece que te falto informarte más

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    1. Armas, equipo y emblemas de los guerreros Aztecas:
      • Átlatl: Era un arma utilizada para lanzar pequeñas jabalinas llamadas "tlacochtli" con mayor fuerza y mayor alcance que al ser lanzadas a mano. Murales en Teotihuacan muestran guerreros usando esta arma tan efectiva, que es característica de las culturas del México central.
      • Macuahuitl: Era una arma de mano, que era esencialmente una espada de madera con filos de obsidiana incrustados en los lados. Esta era el arma básica de los grupos de élite del ejército. También llamada en español con el nombre de origen taino "macana".
      • Chimalli: Eran escudos hechos con diversos materiales; por ejemplo, madera, con la que se fabricaban los llamados "cuauhchimalli" o caña de maíz, con la que se confeccionaban los "otlachimalli". también había escudos hechos con oro, o decorados con trabajos en plumas, llamados "māhuizzoh chimalli".
      • Ichcahuipilli: Era una armadura de algodón acolchado, de uno o dos dedos de espesor. Este material era resistente a golpes con macuahuitl y a tiros con átlatl.
      • Ehuatl: La túnica que los nobles usaban sobre su ichcahuipilli o tlahuiztli.
      • Tlahuiztli: Eran los trajes decorados de los guerreros prestigiosos y de los miembros de las sociedades guerreras.
      • Pamitl: Eran las enseñas que los comandantes y guerreros destacados portaban en sus espaldas. Eran diseñadas para ser vistas a distancia.
      • Cuatepoztli: Era un yelmo de madera que dependiendo del rango podría ir decorado con plumas o grabados; además de que solía tener forma de cabeza de águila o de cabeza de jaguar.

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    2. El Combate en los Aztecas:
      La lucha normalmente empezaba al amanecer. Se utilizaban señales de humo para avisar sobre el inicio de una batalla y para coordinar ataques entre diferentes divisiones del ejército. La señal para atacar era dada por instrumentos musicales como tambores y conchas de caracoles (Tlapitzalli). Generalmente la batalla comenzaba con flechas y lanzas. El grueso del ejército estaba compuesto por plebeyos armados con arcos y hondas. Entonces los guerreros se lanzaban al ataque, y durante esta fase, antes de la lucha cuerpo a cuerpo, se utilizaba el átlatl. Esta arma lanzamisiles era preferida para tiros cortos que las hondas y arcos, por ser mucho más letal. Los primeros guerreros en entrar en combate eran los más distinguidos guerreros de las sociedades Cuachicque (Rapados) y Otontin (Otomí); luego seguían los guerreros águila y los guerreros jaguar; y finalmente los plebeyos y jóvenes primerizos. Hasta bien entrado el combate, los rangos se mantenían y los aztecas intentaban acorralar o flanquear al enemigo, pero una vez que el combate comenzaban a intensificarse, las filas se rompían, y cada guerrero libraba su propia contienda mano a mano. Los jóvenes participaban por primera vez en batalla, normalmente no se les permitía luchar antes de que la victoria azteca estaba asegurada, tras lo cual, se trataría de capturar presos durante la huida del enemigo. Se dice que, durante las guerras floridas, los guerreros aztecas solo capturaban a sus enemigos en lugar de matarlos, a veces cortando un tendón o incapacitando de otra manera a sus enemigos. Esto ha sido utilizado como argumento para explicar la derrota de los aztecas ante los españoles pero ya no es considerado como algo probable. Gracias a nuevas fuentes, sabemos claramente que los aztecas mataban a sus enemigos españoles cuando tenían la oportunidad. Otras maniobras tácticas de los aztecas, consistían en fingir retiradas y elaborar emboscadas: pequeños grupos de soldados aztecas atacaban primero y se retiraban con lo que atraían y hacían caer al enemigo en una trampa, llevándolos a lugares donde había más guerreros ocultos.
      Si un enemigo intentaba refugiarse en su ciudad, la batalla continuaba. Pero como normalmente, el objetivo era conquistar una ciudad no destruirla. Una vez que la ciudad era conquistada el templo principal sería incendiado, proclamando a lo lejos, a todos los pueblos cercanos, la victoria de los aztecas.
      Si los enemigos aún se negaban a entregar el resto de la ciudad, esta podría ser incendiada, pero esto era poco frecuente.
      El éxito o fracaso en el campo de batalla dependía en cambio del eficiente entrenamiento de los guerreros individuales, su organización, sus tácticas y su alta moral.
      Los mismos emperadores aztecas, nada más ascender al trono, debían emprender por costumbre nuevas campañas de conquista. El éxito de esta expedición inicial era una prueba vital de su valor. Cuando un nuevo soberano, Tizoc, regresó con sólo 40 cautivos tras perder 300 hombres, fue etiquetado como un fracaso y su reputación no se recuperó nunca. Según un cronista: “miembros de su corte, furiosos ante su debilidad y falta de deseo de traer la gloria a la nación azteca, lo ayudaron a morir con algo que le dieron para comer”.

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    3. Cantidad de Efectivos del Ejército Azteca:
      He procurado averiguar el número de efectivos disponibles en épocas de paz y de conquista, lo cual me ha sido imposible, y más hacen referencia a guerras ceremoniales locales, lo cual no me dicta un número siquiera aproximado. La referencia más cercana, es la siguiente:
      “Tenochtitlan disponía de una población de 300.000, de los que salía un ejército de 150.000, excluyendo mujeres y niños, aunque no todas”. (http://www.todahistoria.com/la-conquista-de-tenochtitlan/).
      Esta cifra me desconcierta un poco, pues de lo anterior, se deduce que la población total de hombres en edad de pelear, era tan igual al número total de mujeres y niños…y usualmente en cualquier parte del mundo de todas las épocas, se estima en 1/6 a 1/5 del total de la población, sería la población masculina que podría hacer uso de las armas…entonces estaríamos hablando de unos 50.000 a 60.000 guerreros como máximo.

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    4. te sugiero que cuides el término imperio no los confundas el doctor Luis Varcalsel nos menciona que hay una gran diferencia entre imperio, estado, o sociedad . no te olvides que son varias causas de la caida del estado inca entre las principales las armas biologicas enfermedades que trajeron los europeos como la viruela , colera , peste en toda america hay un aproximado que talves llego a diezmar a casi el 95% de la población según el autor Diared Diamonnd ARMAS GERMENES Y EL ACERO LIBRO y por que los españoles desarrollaron estas enfermedades? acaso no fueron por sus preciosos animales cerdos vacas y otros . otra causa la famosa estrategia ataque sorpresa que sirvió a los españoles que ellos adquirieron atravez de años y años de cruentas batallas estos los plasmaron el libros este conocimiento les llegaron a servir al bando europeo, los cuales los cuales utilizaron en la conquista del nuevo mundo,otra causa fue la utilización del caballo y perro como arma psicológica que al principio fue algo divino para los aborígenes americanos(aztecas,y incas etc) y claro esta la guerra civil entre atahuallpa y huascar la cual los españoles conquistaron y claro como olvidar lo la tecnología armanmentistica en principal acero y armas de fuego este trabajo lo encontraras en armas de la conquista de alberto salas y soldado de la conquista y no fueron 200 mil soldados fueron 80 mil soldados en cajamarca contra 168 españoles y que ellos atacron por sorpresa atahuallpa ps atahuallpa se dirigia a festejar el triunfo sobre huascar por ende solo estaban concentrados 7 mil personas en la plaza proncipal sin armas los españoles aprovecharon de este craso error del inca no olvides mensionar al principal general del inca chalcuchima por que cayo ? acaso no fue por que le engañaron bueno estos temas los estoy publicando en la universidad SAN ANTONIO ABAB CUSCO biblioteca y en museo inca son varios libros que revise 72 libros y cronicas saludos andinos y este es mi ultimo post

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    5. Respecto a la definición de Imperio, tomaré textualmente la siguiente definición en extenso, puesto que el concepto dado por la RAE es un tanto franciscano pero preciso: “Un imperio (del latín imperium) es, en los términos más rigurosos, un estado multireligioso, multicultural y multiétnico que consiguió al menos parte de su territorio por conquistas de anexión. También se puede referir a un estado en cuyo frente está el Emperador (del latín imperator). Por extensión, imperio puede referirse también a la etapa histórica donde una etnia o nación, desarrolló una política imperial o bien a la potencia que ejerce el poder imperial”. ¿No existe ninguna semejanza con el tipo de estado o sociedad formado por los Incas?...lo dejo a tu criterio. No obstante, esta definición nos ha sido impuesta culturalmente por los europeos, debido a que no se han encontrado grafías o ideogramas que pudieran precisar lo que para los incas significaba su sociedad, pues adoptemos la definición que más se le parece; por ejemplo, tu como bachiller en arqueología, sabes bien que el Dios de los Incas no se denominaba Inti, sino simplemente “Ti”, puesto que Inti es el sol de mediodía, Anti el sol crepuscular, Conti, el sol poniente, y aún había el Wati, que era el sol ausente durante la noche (o lo que pudiera significar, aun en nuestros tiempos, es difícil cuando no imposible, extrapolar algunas definiciones textuales…¿has intentado convertir la frase “el que mucho abraza, poco aprieta”, del español al inglés?, estoy más que seguro que los americanos o británicos se desternillarían de la risa al escucharnos hablar textualmente en su idioma este aforismo castellano)
      Los motivos de la caída del Imperio (sí, me faculto esa licencia por la definición antes dada), las expuse someramente en un video para alumnos de secundaria. ¿Qué ese vídeo es muy básico o no tiene estudios muy rigurosos?, te pregunto: ¿en qué país del tercer o primer mundo se da unos conocimientos colosales a los niños, de tal manera que no entenderían o le terminarían por aburrir al educando?, claro, desde tu punto de vista quisieras lograr la excelencia desde que el niño está en el kínder, pero recuerda: primero hay que levantar la cabeza, luego arrastrarse, para posteriormente gatear y finalmente caminar y correr. Esto es lo usual en el proceso de la maduración del ser humano, no vale saturar el cerebro del niño (y dejemos al lado el mito que sólo explotamos el 10% de él, cuando dormidos, nuestro cerebro sigue ejecutando no menos del 18 al 23 % de su capacidad, y en vigilia, un 32 a 36%)
      Respecto a si los caballos fueron un factor psicológico para amedrentar a las tropas de elite de los Incas, te sugiero visualices la disertación del Dr. Antonio del Busto en un especial que hizo Discovery Channel intitulado “Pizarro y los Incas” (cuyo apasionamiento por Pizarro y ese periodo histórico, hizo que con el tiempo, adoptara casi los rasgos del conquistador, a saber de algunos óleos y estampas de la época). Los perros no eran de temerse, puesto que desde antes se conocía a estos mamíferos, y aunque no se conozca con certeza el nombre exacto como cultura o sociedad a los Chancas, los incas despectivamente les denominaban “los come perros”. Los perros, ya sea como animales de guerra o falderillos, eran un artículo de lujo, al igual que los gatos, pagándose sumas astronómicas aún en los años de las guerras civiles de los conquistadores, por lo que eran sumamente raros encontrarlo en “el nuevo mundo” bajo el accionar bélico como era usual en Europa (relatos que los puedes leer de manera amena y entretenida, en algunos de los siete tomos de Ricardo Palma, un cronista que como sabes, creó la forma literaria de la tradición, y no creo que haya habido peruano que haya aspirado y tragado más polvo de polillas en pergaminos y demás artículos de archivos, que él).
      Es interesante leer tus comentarios, pero preferiría más, leer tus escritos, los cuales no dudo, deben ser sumamente doctos y vastísimo en erudición. Muchas gracias por tus agudas observaciones. Saludos Fraternos.

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    6. Bueno agradecerte por tu buen bloc veo que recogiste un selectos temas pero difiero algunos puntos contigo primero tomare el tema de perros de la conquista el uso de los perros como arma de combate encuentra precedentes en la hstoria antigua de Asia menor, Grecia y Roma , donde se documentan mastines, galgos y otra razas que integraron los ejércitos de los asirios, persas ,griegos y romanos bien como mensajeros o como centinelas o combatientes sin embargo fue en la edad media y moderna , y mas concretamente en el esenario americano durante la conquista donde su actuacion alcanzo cierta popularidad armados con carlancas y escaupiles o colchas enguatadas eficaces contra la flecha se empleaban no solo como armas de lucha sino como instrumentos de castigo para aperrear o ajusticiar a los nativos americanos .
      el empleo del terror se convirtió en un arma psicológica y uno de los usos de la guerra mas habituales por los soldados de la conquista , mediante escarmientos preventivos para intimidar al resto de la indiada o matanzas como venganza a perdidas sufridas.
      Los perros peninsulares a diferencia del gozque eran de tamaño grande o mediano, de aspecto fiero y emitían ladridos. “A todo ello se sumaba que estaban amaestrados para matar y despedazar los amerindios ”. La agresividad y fiereza con la que actuaban, aterrorizaban a los nativos, cuyas mentes estaban dominadas por el terror psicológico y físico que producía el acero, la pólvora, los caballos, y ahora los perros.
      La tipología de caninos utilizados en la Conquista fue muy variada, desde los típicos alanos, que en muchas ocasiones aparecen en la documentación histórica indistintamente como lebreles, tratándose de nombres genéricos para referirse a los perros de guerra, independientemente de la raza canina a la que pertenezcan. Este tipo de perros gracias a su constitución musculosa y fuertes mandíbulas, los convertían en excelentes guardianes y defensores en las huestes; El lebrel español (galgo), probablemente fue uno de los perros más usados por sus buenas cualidades para la caza mayor y captura de piezas menores; el mastín, raza de perro boyero de gran tamaño que durante siglos había sido empleado para acompañar y vigilar a los rebaños de ovejas trashumantes que recorrían las cañadas reales en la Península Ibérica, defendiendo al ganado del ataque de los lobos; el podenco, de aspecto semejante al chacal, fue muy utilizado para la caza de piezas pequeñas; el sabueso, más vinculado con el rastreo y búsqueda de presas por su gran capacidad olfativa.
      Todas estas razas caninas estaban dotadas de una gran versatilidad y capacidad de adaptación a las nuevas condiciones, tratándose de un poderoso instrumento de ataque y defensa, que a su vez se complementaba perfectamente con los caballos. Incluso en determinadas jornadas llegaron a superar en importancia estratégico-militar a la de sus acompañantes, los equinos, que no podían atravesar puentes colgantes, zonas montañosas, anegadizas o selváticas, prácticamente inaccesibles y difíciles de maniobrar para imponer su clara superioridad, así como saltear trampas y obstáculos militares como trampa hoyos o ataques de boleras, muy empleadas en el Río de la Plata. Los españoles hacían lo imposible por luchar en descampado, donde sirviese la caballería. Al contrario, el amerindio lo atraía a lo escabroso y abrupto para sobreponerse a la superioridad militar.


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  2. Algunos perros se convirtieron en verdaderos centinelas de las huestes, avisando de cualquier emboscada que se pudiese producir, o para dar alcance de aquellos indígenas que habían huido durante la noche. “Gracias a su capacidad olfativa, podían localizar a los nativos distinguiendo sus senderos de los cristianos ”. El orden de marchar de la hueste venía determinado por el terreno. En la selva habitualmente se imponía “la fila india”, y “el rastreo con perros era a cargo de los soldados llamados adalides, que descubrían al indígena emboscado en el ramaje por el olor que despedía su cuerpo embadurnado de bija y trementina ”. En las labores de vigilancia los canes eran esenciales, porque en contextos húmedos las escopetas, mosquetes y arcabuces eran ineficaces, lo que obligaba a estar en constate alerta con los perros. Señala Machuca con amplia experiencia como soldado: “ya hemos visto en repentinas emboscadas no poder encender la cuerda, ora sea por la humedad o por la prisa, y otras veces, aunque lo estén encendidas, no tomar fuego el polvorín y ya que lo tomase no disparar el arcabuz por la humedad de la pólvora ”.
    En la retaguardia normalmente permanecían los perros para labores defensivas del grupo de conquista, así como estar a cargo de los enfermos que lastraba el grupo o del ganado porcino que marchaba en largas recuas a retaguardia.
    Los canes peninsulares además de ser un recurso bélico, igualmente ayudaron en el aprovisionamiento alimentario, mediante el rastreo, acoso y captura de presas —venados, pavos, antas, pecarís, tapires, etc. —. En determinadas circunstancias, los caninos igualmente fueron empleados para capturas extrañas y de carácter marginal como osos hormigueros, que “fácilmente los toman con los perros”, o más peligrosas como jaguares, que equívocamente y por analogía a lo conocido, los cronistas los identificaban con el “tigre”.
    Si las circunstancias eran de extrema dificultad y los alimentos marginales —palmitos, raíces, hojas, etc.— no daban suficiente para mantener a los miembros de la hueste, por su escaso aporte en calorías. Los perros y los caballos pasaban a ser sacrificados, con objeto de salvar las vidas humanas y evitar que su salud física y psíquica se deteriorase hasta provocarles la muerte. A la hora del sacrificio se daba preferencia a los primeros, convirtiéndose en una despensa cárnica y proteínica indispensable, que en instantes de extrema necesidad aseguraban de forma momentánea la supervivencia de los expedicionarios. El más temprano ejemplo sucedió en la referida villa de la Isabela, donde los españoles devoraron todos los gozques y perros que les acompañaban. Sin embargo, fue en la expedición al País de la Canela por el gobernador de Quito, Gonzalo Pizarro, donde más perros peninsulares se sacrificaron, hasta un total de novecientos como cuenta Cieza de León,

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  3. Los incas igualmente temieron a los perros, como se demostró en el encuentro en Cajamarca entre Atahualpa y Francisco Pizarro, que se demoró más de lo acordado a causa del gran temor que los súbditos del Inca tenían a los caballos y perros. Por ello, el mensajero de Atahualpa exponía a Pizarro, que “ya hubiera llegado a verse con él Inca, pero que por el gran temor que su gente tenía a los caballos y perros, no había podido más, y por tanto, le rogaba mucho que si le deseaba dar contento que mandase atar a los perros y a los caballos ”.
    Muchos de los nativos que perecían en las contiendas pasaban a formar parte del banquete de los perros, siendo conscientes de todo ello sus dueños, que ahorraban tener que buscarles alimento y compartir los escasos víveres de la hueste. Sin ningún tipo de justificación de carácter militar ni represor, igualmente se cazaron y asesinaron indígenas, tal y como ha dejado constancia la documentación histórica. Incluso, en determinadas ocasiones los niños eran entregados como bocados deliciosos a los perros voraces. Los ejemplos más escalofriantes y a su vez exagerados sobremanera, proceden del domínico fray Bartolomé de Las Casas, que subraya como “en una provincia de la Nueva España, yendo cierto español con sus perros a caza de venados o de conejos, un día, no hallando qué cazar, pareció le que tenían hambre los perros, y toma un muchacho chiquito a su madre, y con un puñal córtale a tarazones los brazos y las piernas, dando a cada perro su parte, y después de comidos aquellos tarazones, échales todo el cuerpecito en el suelo a todos juntos ”.y con respecto a los perros los chancas efectivamente se les conocia como come perros pero lo que tu no sabes es que fueron perros americanos Antes de la llegada de los perros peninsulares a tierras americanas, moraban tres clases de caninos autóctonos domesticados ”: el perro de las tierras árticas o esquimal, procedente de las costas de Asia, de cuya llegada al continente americano no se establecen fechas precisas; el perro de las praderas, descrito en la crónica de Pedro Castañeda de Nájera sobre la expedición y descubrimiento del sudoeste del actual territorio de los EE.UU por Vázquez de Coronado; y finalmente los perros mudos o gozques que con frecuencia mencionan los cronistas españoles en las Antillas, México y Perú. Tanto el perro esquimal como de las praderas, eran razas caninas corpulentas que servían para tirar de los trineos o para arrastrar los palos de las tiendas desarmadas. En cambio, los gozques, eran de un tamaño mucho más reducido y estaban bien cebados y domesticados, mostrando en todo momento “querer complacer a quien les dan de comer y tienen por señor”, además de ser silenciosos, aspecto que llamo poderosamente la atención de los cronistas. Gonzalo Fernández de Oviedo dice que, “eran todos estos perros, aquí en esta e las otras islas, mudos e aunque los apaleasen ni los matasen, no sabían ladrar; algunos gañen o gimen bajo cuando le hacen mal ”. “Bernabé Cobo erróneamente atribuía el hecho de que fuesen mudos a las condiciones climatológicas en América, por su extremada sequedad y calor en determinados lugares, y humedad y frialdad en otros ”. “ Su pelaje era de diversas tonalidades ”, como da amplia referencia Fray Benardino de Sahagún para los perros mexicanos: “hay unos negros, otros blancos, otros cenicientos, otros burós, otros castaños oscuros, otros morenos, otros pardos, otros manchados

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  4. Subraya Sahagún que estos perros tenían cuatro nombres: chichi y itzcuintli, o tetlamin y teuítzotl. El tamaño, la fisonomía y su comportamiento era de lo más diverso, “algunos de ellos grandes, otros medianos. Algunos hay de pelo lezne, otros de pelo largo. Tienen largos hocicos, los dientes agudos y grandes; tienen las orejas cóncavas y pelosas; cabeza grande. Son corpulentos. Tienen uñas aguadas. Son mansos; son domésticos; acompañan o siguen a su dueño; son regocijados; menean la cola en señal de paz; gruñen y ladran; abajan las orejas hacia el pescuezo en señal de amor. Comen pan y mazorcas de maíz verdes, y carne cruda y cocida, comen cuerpos muertos; comen carnes corruptas ”. Gracias a las esculturas de barro cocido que se han conservado de la cultura Colima, al occidente de México, además de los vasos funerarios peruanos con figuras de gozques, podemos hacernos una idea del aspecto que debieron tener estos caninos. “Los xoloitzcuintli mexicanos carecían de pelo, a causa de una resina (óxitl) que les untaban desde pequeños, la cual les provocaba la caída del pelo. Por la noche eran abrigados con mantas para dormir ”. Otros perros llamados tlalchichi, bajos y redondillos, eran muy buenos de comer. Hernán Cortés comenta como en los mercados de Tenochtitlán se vendían todo tipo de abastecimientos: liebres, venados, y “perros pequeños, que crían para comer castrados”. En el Antiguo México a pesar de que carecía de pastores por la ausencia de ganados, había criadores de innumerables especies de animales como los techichis, llamados por los españoles “perrillos comestibles ”. Las comunidades amerindias empleaban al gozque como animal de compañía, alimento, o destinado al sacrificio ritual a determinados dioses. En el altiplano incaico los indígenas sacrificaban ollcos, llamados los perros en quechua o anocaros en aimara, para obtener buenas cosechas. El mercedario Fray Martín de Murúa, nos ilustra como en el Perú los indígenas realizaban unos ritos preparativos dedicados a sus huacas e ídolos, para vencer y contrastar la fuerza de los ídolos contrarios, es decir, de sus enemigos. Para ello, sacrificaban a “unos perros negros, que en aquel tiempo había, llamados apuurcos, y matábanlos y echábanlos en una llanada y con ciertas ceremonias hacían comer aquella carne a una gente que se entiende ser uros, gente zafia, vil y para poco, del Collao ”. “Los españoles no tardaron mucho en incorporar a su dieta alimenticia recursos autóctonos que no formaban parte de sus patrones culturales y alimenticios ”, entre ellos los gozques, que se añadieron al gusto gastronómico de los europeos en situaciones de escasez de avituallamientos. Para Guillermo Coma estaban muy buenos “abriéndolos por el espinazo y tostándolos ligeramente”. Numerosos son los episodios en los que fueron consumidos perros nativos, como en la villa de la Isabela, donde pronto faltaron los mantenimientos y los Colonos españoles se vieron obligados a devorar todo lo que se encontraban, especialmente los perros, muy sabrosos y nutritivos si creemos a los cronistas.
    El consumo masivo de perros nativos por los amerindios y los españoles, llevo a su rápida extinción. El aludido techichi, poco después de la conquista de México terminó desapareciendo a pesar de ser muy numeroso, porque faltando el ganado a los españoles, de cuya carne se alimentaban en las islas del Caribe, por no haberse transportado aún a aquella tierra, “hicieron de este canino el abasto de sus carnicerías ”. Otro factor de su desaparición fue la mezcla con los caninos peninsulares, que pronto fueron aceptados y amados por los indígenas, pasando de enemigos temidos a guardianes de ganados que conducían. “Era tal el aprecio que mostraban a los nuevos canes, que los trataban “como si fueran sus hijos”, y dormían ordinariamente juntos los perros, y cuando caminaban solían llevarlos a cuestas para que no se cansasen ” fue de gran importancia el perro asi como el caballo que pronto te dare mi punto de vista. saludos andinos desde cusco. Alex R.O.K.

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  5. an si recoji estos trabajos de alfredo bueno, y mario salas y otros diversas cronicas pronto te dare del caballo si Dios quiere ps pronto viajare hacer un trabajo de investigacion saludos andinos

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    1. Como comenté previamente, el uso de perros de guerra fue usual en las guerra del viejo continente, refieres que alcanzó su máximo esplendor durante la edad media y edad moderna, lo cual discrepo con esto, puesto que se les utilizó masivamente contra los germanos por el Emperador Marco Aurelio en las llamadas “Guerras Marcomanas” (no creo que haya tenido problemas en concentrar un gran número de esos canes, dada la prolijidad que hacían de ellos en los diversos coliseos del imperio para sus eventos sangrientos en la arena).
      Igualmente refería que en la conquista de América, los perros de guerra no fueron de uso regular, puesto que su número era tan limitado al igual que muchas de los artículos provenientes de allende ultramar (A propósito de ello, me vino el recuerdo el origen de la frase “¡Aceituna…solo una!”, que la leí en mis tiempos de escolar, hace ya casi cuatro décadas atrás, en “Tradiciones Peruanas” del gran Ricardo Palma, y que traigo a colación para que se pueda dimensionar la escases de los productos en general y la usura que se llevó con ellos; cito textualmente un extracto de la tradición mencionada: “Acabo de referir que uno de los tres primeros olivos que se plantaron en el Perú fue reivindicado por un prójimo chileno, sobre el cual recayó por el hurto nada menos que excomunión mayor, recurso terrorífico merced al cual, años más tarde, restituyó la robada estaca, que a orillas del Mapocho u otro río fuera fundadora de un olivar famoso.
      Cuando yo oía decir aceituna, una, pensaba que la frase no envolvía malicia o significación, sino que era hija del diccionario de la rima o de algún quídam que anduvo a caza de ecos y consonancias. Pero ahí verán ustedes que la erré de medio a medio, y que si aquella frase como esta otra: aceituna, oro es una, la segunda plata y la tercera mata, son frases que tienen historia y razón de ser.
      Siempre se ha dicho por el hombre que cae generalmente en gracia o que es simpático: Este tiene la suerte de las aceitunas, frase de conceptuosa profundidad, pues las aceitunas tienen la virtud de no gustar ni disgustar a medias, sino por entero. Llegar a las aceitunas era también otra locución con que nuestros abuelos expresaban que había uno presentándose a los postres en un convite, o presenciado sólo el final de una fiesta. Aceituna zapatera llamaban a la oleosa que había perdido color y buen sabor y que, por falta de jugo, empieza a encogerse. Así decían por la mujer hermosa a quien los años o los achaques empiezan a desmejorar:
      -Estás, hija, hecha una aceituna zapatera.
      Probablemente los cofrades de San Crispín no podían consumir sino aceitunas de desecho.
      Cuentan varios cronistas, y citaré entre ellos al padre Acosta, que es el que más a la memoria me viene, que a los principios, en los grandes banquetes, y por mucho regalo y magnificencia, se obsequiaba a cada comensal con una aceituna. El dueño del convite, como para disculpar una mezquindad que en el fondo era positivo lujo, pues la producción era escasa y carísima, solía decir a sus convidados: caballeros, aceituna, una. Y así nació la frase.
      Ya en 1565 y en la huerta de don Antonio de Ribera, se vendían cuatro aceitunas por un real. Este precio permitía a su anfitrión ser rumboroso, y desde ese año eran tres las aceitunas asignadas por cada cubierto.
      Sea que opinasen que la buena crianza exige no consumir toda la ración del plato, o que el dueño de la casa dijera, agradeciendo el elogio que hicieran de las oleosas: aceituna, oro es una, dos son plata y la tercera mata, ello es que la conclusión de la coplilla daba en qué cavilar a muchos cristianos que, después de masticar la primera y segunda aceituna, no se atrevían con la última, que eso habría equivalido a suicidarse a sabiendas. Si la tercera mata, dejémosla estar en el platillo y que la coma su abuela”.

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    2. Respecto a si los caballos jugaron un factor disuasivo, me remitiré a los momentos previos a la Campaña de Cajamarca. Cajamarca fue la culminación de largos meses de movimientos de espionaje, ambages, y diplomacia entre Pizarro y el Inca mediante sus referentes enviados. Atahualpa había acampando en los altos de Cajamarca con numerosas legiones de tropas veteranas curtidas en las victorias de la guerra civil contra su medio hermano Huáscar, el Inca no tenía motivos para temerle al minúsculo ejército de Pizarro, por más extravagante que fuera su atuendo y armamento. En una calculada demostración de buena voluntad, el Inca había permitido a los aventureros penetrar en el corazón de su imperio en las montañas donde según su apreciación, toda amenaza podía ser fácilmente rechaza por sus tropas. Los españoles llegaron el 15 de noviembre. Atahualpa, según las fuentes españolas, tenía planeado reclutar unos pocos de los conquistadores y apoderarse de las armas de fuego y los caballos. Posteriormente ejecutaría a los remanentes.
      Los días precedentes al encuentro en Cajamarca transcurrieron en medio de análisis por parte de ambos jefes militares. Atahualpa, se supone, había acrisolado su hipótesis que los españoles no eran dioses. Sin embargo, en vez de manifestar esta conclusión, procuró que los partidarios de Huáscar siguieran cavilando que lo eran. De tal forma, él sería el que vencería, capturaría y sacrificaría a los dioses como si fueran sus pares, lo cual lo certificaría como gobernante del Imperio ante sus propios contrarios. Por otro lado, Francisco Pizarro también desarrollaba sus piezas con mesura. Evitó en todo momento que los atahualpistas conocieran el verdadero poder de las armas españolas, de modo de mantener el elemento sorpresa. Tenía proyectado capturar al Inca en medio de la plaza valiendo el desbarajuste general. En el libro “Historia y Conquista del Perú”, escrito en el siglo XIX por William H. Prescott, en la invasión española a la plaza de la ciudad, refiere que cualquier intento de asalto a los ejércitos del Inca que guardaban el valle hubiera sido un suicidio. El repliegue tampoco era una opción, porque todo gesto que se pudiera desentrañar como una debilidad que redujera el poderío que los españoles deseaban ostentar, sería una invitación a una cacería y ser alcanzados en los pasos de los andes intervenidos por los incas. Según Pizarro si los incas lograban atrincherarse y cerrar la ruta de escape de los españoles, ya no había nada que les quedara por hacer, frente a una posición de los incas inexpugnable. Y Pizarro agrega que no hacer nada, quedando librados a la frágil seguridad de la gracia del Inca, no era una opción mucho mejor, ya que el prolongado contacto con los nativos desgastaría los temores de que pudieran ser sobrenaturales y que servía para mantenerlos controlados
      Francisco Pizarro envió a su capitán Hernando de Soto, para invitar al Inca, aunque luego enviaría a su propio hermano junto a veinte jinetes por si la situación se complicaba. Sin embargo, dejó claramente establecido que de ninguna forma se debía dar muestra alguna de los recursos bélicos de su tropa ni del poder de los caballos. Pizarro observaría todo desde una torre de la fortalecilla que domina la plaza.

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    3. Soto llegó a Cajamarca acompañado de, entre otros, el intérprete Felipillo de Poechos (Hernando Pizarro lo haría con Martinillo). El acuartelamiento en los baños de Pultumarca debió ofrecer una vista sorprendente a los conquistadores. Acostumbrados a ver tribus bárbaras en su estancia en el Centro de América y aún en los actuales territorios de la costa colombiana, uno de ellos narra:
      -"Y eran tantas las tiendas... que cierto nos puso harto espanto; porque no pensamos que indios pudieran tener tan soberbia estancia, ni tantas tiendas, ni tan a punto; lo cual hasta allí en las indias nunca se vio; que nos causó a todos los españoles harta confusión y temor...". (Miguel de Estete)
      Una vez que llegaron al palacete donde descansaba el Inca, Felipillo tomó la palabra y exigió la presencia de éste. Un noble orejón iría donde su señor con el mensaje y los españoles quedarían a la espera de alguna respuesta. Sin embargo, pasaba el tiempo y quien sí hizo su aparición fue un encabalgado Hernando Pizarro, que penetró con rabia en el recinto. Sin bajarse del animal, se dirigió a Soto preguntándole por el motivo de su demora, a lo que éste respondió:
      - "Aquí me tienen diciendo ya sale Ataba lipa... y no sale".
      Hernando Pizarro le ordenó furioso a Martinillo que llame al Inca, pero como nadie salía, se encolerizó aún más y dijo:
      - "¡Decidle al perro que salga...!"
      Es justamente tras esto que surge Atahualpa, avanzando hacia el lugar y procediendo a sentarse sobre un banco colorado, siempre tras una cortina que solamente dejaba ver su silueta. De éste modo, podía observar al enemigo sin ser visto; con lo que estaba en una perfecta perspectiva para estudiarlos. Soto se acerca a la cortina, aún encabalgado, y le presenta la invitación a Atahualpa, aunque éste ni siquiera lo miró. Más bien, se dirigió a su súbdito y le susurró algunas cosas. Pizarro, irritable como ninguno, perdió nuevamente los papeles y comenzó a vociferar una serie de cosas que acabaron por llamar la atención del Inca, quien ordenó que se quitara la cortina. Su mirada ahora sí se dirigía a los españoles... o muy especialmente al atrevido que lo había llamado "perro". Sin embargo, apartó su mirada de él, revelando el mayor desprecio, y se dirigió a Soto, diciéndole que avisara a su jefe que al día siguiente iría a verlos donde ellos estaban y que ahí “deberían pagarle todo lo que tomaron durante su estancia en sus tierras”.
      Hernando Pizarro, sintiéndose apartado, le dijo a Martinillo que le notificara al Inca que entre él y el capitán Soto no había diferencia, porque ambos eran capitanes de Su Majestad. Atahualpa no se impresionó y siguió bebiendo de un vaso. Sin embargo, Soto le comentó al Inca que aquél era hermano del Gobernador. Éste nuevamente hizo poco caso al personaje, posteriormente se dirigió a él diciéndole que sabía la forma en que había humillado a varios caciques echándoles cadenas y que su espía le contó que él solo había matado a tres cristianos, a lo que el impulsivo Pizarro objetaría diciendo que su “espía era un bellaco y que un solo español bastaba para matar a todos los indios porque eran todos unas gallinas y que si él lo deseaba, podía demostrarlo yendo a la guerra a su lado”.
      El Sapa Inca respondió que le habían informado que los invasores muertos en Tumbes eran "flojos en cosas de guerra". Hernando Pizarro burlonamente le contestó que, aunque siendo pocos, los españoles podían destruir a cualquier ejército indígena. Atahualpa soltó una carcajada, y ordenó que bellas mujeres sirvieran vasos de chicha a los barbudos. Después de beber, el Sapa Inca reafirmó que iría a Cajamarca al día siguiente, e insistió en que los extranjeros debían devolver todo lo que habían tomado de sus templos y palacios.

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    4. Al terminar la entrevista, Hernando de Soto, irreflexivamente, quiso asustar y humillar al Sapa Inca. Hizo caracolear a su caballo y se dirigió a todo galope hacia Atahualpa, deteniéndose a pocos centímetros de su cuerpo. Pero los sorprendidos resultaron ser los hispanos al ver que el rey indígena se mantuvo firme, sin mover ni las pestañas: "ni en el rostro se le notó novedad, antes estuvo con tanta serenidad y buen semblante como si su vida hubiera gastado en domar potros".
      En una disertación a la que pude escuchar a Antonio del Busto, manifestó que el Inca al igual que su cohorte, se mantuvieron imperturbables aun cuando el español hizo que su cabalgadura se parase en dos patas y amenazara con sus coces a los nobles que estaban cerca…éstos, ni pestañearon, no porque se hubieran quedado estáticos de miedo, sino porque conocían desde meses previos a los caballos, desde el momento en que los castellanos habían puesto sus botas en su territorio.
      El resto de la historia es de dominio público. Los españoles convencieron al inca de solo llevar sirvientes y no soldados al encuentro como gesto de buena voluntad, aunque de igual modo Atahualpa llevó a algunos cientos de soldados de su guardia imperial. Atahualpa marchó con 30.000 a 40.000 sirvientes y guerreros, ocultando guerreros ya que el resto estaba desarmado por orden suya (porque pensaba capturar a los españoles como a animales), Pizarro los esperaba con 180 españoles y 37 caballos más un número indeterminado de indios auxiliares y que esperaban vengar antiguas derrotas de sus otrora amos.

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    5. El argumento de la captura de Atahualpa ha tenido una sola versión, la de los vencedores: el pánico que se desata en las fuerzas incaicas ante el estrépito de los cañones que a fuego abren paso a la caballería española en el mar humano que protegía al Inca, que tanto la caballería como las armas de fuego son desconocidas en la América indígena, y por ello se entiende el pánico de las fuerzas indígenas antes este fenómeno que ocurría frente a ellos. Lo que no reconocen, olvidan o minimizan, es la participación de fuerzas indígenas beligerantes al imperio Inca que brindan su apoyo al invasor español, y que serían las que por sus conocimientos sobre el imperio incaico, y sobre la zona en conflicto, entregarían al Inca Atahualpa a los españoles.
      REFERENCIAS
      1. «Marcus Aurelius» Imperator Caesar Marcus Aurelius Antoninus Augustus. Encyclopaedia Britannica.
      2. William H. Prescott (2006). History of the Conquest of Peru. Tomo II. Nueva York: BiblioBazaar. ISBN 1-4264-0042-X.
      3. Jared Diamond: Guns, Germs, and Steel: The Fates of Human Societies. W.W. Norton & Company, March 1997. ISBN 0-393-03891-2.
      4. Felipe Guamán Poma de Ayala: La primera nueva crónica y buen gobierno. Det Kongelige Bibliotek.
      5. Kim MacQuarrie (2007). The Last Days of the Incas. Nueva York: Simon & Schuster. ISBN 978-0-7432-6049-7.
      6. Vega, Juan José: "Incas contra españoles" (1980) Editorial Milla Batres. Lima, primera edición.
      7. Dejo Bendezú, Juan: "Atahualpa" (1993).Editorial Brasa S.A., Lima.
      8. Lockhart, James: "Los de Cajamarca"(1972) Editorial Milla Batres, Lima. Traducción de Mariana Mould.
      9. Betanzos, Juan de Díez: " Relación de Inca Atahualpa y de don Francisco Pizarro", manuscrito de 1534-1551, en el Perú. Copia del año 1943 de Lorenzo Pastor. Piscobamba, Áncash, Perú.
      10. Pease, Henri (director): «Gran Historia del Perú» (1998). Ediciones «El Comercio» y Grupo Carsa. Lima
      11. Reportes del Descubrimiento del Perú: Hakluyst Society, 1era Serie, vol 47. New York, 1872;
      12. Relaciones del Descubrimiento y Conquista de los Reinos del Perú, New York, Sociedad Cortez, 1921
      13. La Conquista del Perú, tal y como fue grabada por un miembro de la Expedición de Pizarro, J. Sinclair, NY 1929.
      14. Armas y Acero, Jared Diamond, Jonathan Cape Ltd. 1997).

      Saludos fraternos y afectuosos mi estimado Alex del Cuzco.

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  6. Respuestas
    1. Vengo del futuro y deberet nunca respondió, pero demostró bien la superioridad inca!

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  7. Maricon de mierda DEBERET JAFETBO hasta que no me contestes bo te dejare de molestar.

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