PARADOJAS DIVINAS
PARADOJAS DIVINAS - ¡Señor, regreso a ti como la más humilde de tus criaturas, y sólo con el ánimo de obtener tu perdón!… - ¿Por qué habría de hacerlo? – tronó la voz del Omnipotente, Omnisciente y Omnipresente. - Porque estoy completamente arrepentido de todos mis pecados y jactancias, de mi atrevimiento por pretender igualarte y sentarme en el trono que con toda justicia y derecho te pertenece. Y porque nadie mejor que el que ha perdido la gracia de la confianza, sabe lo que es sufrir y por eso, con mayor razón el arrepentimiento es sincero… - Ya una vez creí en ti e incluso te elevé por encima de tus pares…te embellecí hasta lo indecible y te hice portador de mi luz, recibiendo por ello el nombre de Luzbel…No…Definitivamente no…No te puedo perdonar… - Contradices entonces tu naturaleza...